lunes, agosto 06, 2007

Joaquin: “Atravieso un buen momento y quiero hacer una gran temporada” (Las Provincias)


Sus compañeros del Betis le llamaban Niño o Joaqui, y cuando dejó Sevilla para fichar por el Valencia imaginó que le bautizarían con el tradicional Ximo.
–Sí, y al principio me llamaban así, pero se me ha quedado Joaco. Es como me llaman en el vestuario.

–¿Le molesta que le llamen así?
–¡Qué va! A mí me da igual. Que me llamen como quieran, que no me molesta.

–Despidió la temporada pasada ofreciendo un buen rendimiento, y ahora lleva camino de empezar a un gran nivel.
–Esa es mi intención. Empezar al cien por cien, igual de bien que terminé. Desde el principio quiero ofrecer un buen rendimiento.

–¿Para recuperar el terreno perdido?
–No, porque es una obligación.

–¿Se ha olvidado ya de las dificultades que tuvo al principio?
–Sí, porque luego las cosas fueron muy bien y volví a sentirme feliz.

–¿Volvió a ser Joaquín?
–No es eso, porque nunca había dejado de sentirme Joaquín. Pero estaba jodido por todas las circunstancias que pasaban.

–¿Las trabas que le puso Lopera?
–Por todo. Lo de cambiar, las pegas, venir aquí y no jugar... Para mí todo era nuevo y me costaba, pero nunca dejé de ser el mismo y traté de mantener la sonrisa en la boca, y sobre todo de disfrutar de mi fútbol.

–¿Tenía confianza en revertir la situación?
–Por supuesto... Yo sabía que con el tiempo y con mi trabajo iba a tener mi sitio y afortunadamente así ha sido.

–Se le ve muy ilusionado.
–Sí. Está claro que todavía es pronto, que estamos en pretemporada y que poquito a poco vamos cogiendo ese puntito que todos deseamos. Pero, sí, estoy ilusionado y deseoso de hacer una gran temporada. porque estoy atravesando un buen momento.

–Hasta ahora todo son pruebas y ensayos porque apenas llevan un mes de preparación. ¿Cuando cree que empezará apreciarse el nivel que va a ofrecer el Valencia?
–Desde el primer momento. Tenemos una gran plantilla y yo creo que vamos a empezar a un nivel muy alto. La pretemporada está siendo muy fuerte y la intención es comenzar al máximo.

–¿Por la exigencia que supone jugar en agosto la fase previa de la Champions League?
–Por todo. Por la obligación de los partidos de la Champions y porque hay que empezar la temporada con fuerza. El Valencia ha de aspirar a estar arriba.

–Se puede decir que en la previa de la Champions el sorteo ha sido benévolo con el Valencia, ¿verdad?
–¡Hombre! A priori, tanto el equipo sueco como el húngaro son inferiores, sí. Pero luego en el campo todos los rivales se hacen fuertes y difíciles, y ahí es donde hay que demostrar que somos superiores.

–¿Y respecto al campeonato de Liga, qué opina de los rivales y qué van a ofrecer?
–Es muy pronto para opinar. Ahora mismo todos los equipos están cogiendo sus ideas. Los jugadores poco a poco se van encontrando mejor, pero quizá es pronto para hablar porque hay muchas cargas de trabajo y las piernas aún pesan. Lo que tengo claro es que todos empezarán a tope. En esta Liga no se puede relajar nadie, porque cuando te quieres dar cuenta los demás ya te llevan una ventaja de tantos puntos que es imposible cogerlos.

–¿Destacaría a algún rival por los fichajes que ha hecho?
–Todos los equipos lo están haciendo. Hay algunos que se han reforzado muy bien. Aparte del Sevilla, Madrid... el Atlético de Madrid está haciendo buenos fichajes. La última incorporación ha sido la de Reyes, que es un futbolista muy importante.

–¿Sabe que el Valencia quiere reforzarse con un delantero y un jugador de medio campo?
–Todo lo que sea mejorar la plantilla es bueno.

–Joaquín, como interior o extremo que es, ¿mira qué laterales zurdos se incorporan a los equipos rivales, con los que se va a enfrentar a lo largo del año?
–No. Nunca lo he hecho. La verdad es que no me fijo en eso ni me preocupa quién me va a marcar, aunque a veces te suena el fichaje de un lateral que es muy bueno y dices “¡uf!, lo que me voy a encontrar este año.”

–¿Y hay muchos de esos defensas que le hacen decir “¡uf!”?
–Sí que hay, sí, pero realmente nunca me he preocupado de eso. Hoy en día nos conocemos todos. Yo llevo varios años y, al igual que ellos me conocen bastante, yo también les conozco a ellos.

–¿Cree que eso es un inconveniente o supone una ventaja?
–Ni ventaja ni inconveniente. Yo nunca me he preocupado. Siempre he intentado estar bien físicamente, sabiendo que si estoy bien y confiado tengo muchas posibilidades.

–Cuando el año pasado usted se incorporó al Valencia, ya había concuido la pretemporada y tuvo que realizar una preparación intensa. ¿Qué opina del trabajo que están realizando? ¿Le está resultando muy duro?
–No. Lo normal. Está siendo fuerte, como todas las pretemporadas. Se trata de ponernos a punto. Lo que pasa es que hay algunos días de muchísimo calor.

–¿Quique mantiene las mismas premisas en cuanto a los aspectos tácticos?
–Sí. El míster tiene sus ideas y la verdad es que no está variando mucho con respecto a lo del año pasado. Por eso la adaptación va a resultar fácil para los que ya estábamos, pero creo que también para los nuevos.

–Sin embargo, a usted el verano pasado se le hizo difícil.
–Porque cambió un poco mi forma de juego.

–¿Sufrió mucho?
–No es eso. Lo que ocurre es que llegué sin haber hecho la pretemporada, con el tema de todo lo que pasó para salir del Betis... Lo que más me costó fue adaptarme a lo que quería el entrenador.

–¿Se refiere al cambio de filosofía en el juego, a tener que preocuparse también de defender?
–Sí. Una de las cosas que noté fue lo de defender.

–¿En el Betis eso nunca fue una exigencia?
–No. Pero tratándose del Valencia, un equipo que está basado en un buen bloque defensivo y en el contragolpe... Es normal que las exigencias sean máximas.

–¿Le pesó también la presión que supone haberse convertido en el fichaje más caro de la historia del Valencia, que el club pagara 25 millones de euros por su traspaso?
–Claro, claro. Eso lo llevas ahí, sobre todo como en mi caso, que no estaba jugando... De vez en cuando se me pasaba por la cabeza. Es algo que piensas y te preocupa. Pero cuando uno es profesional y confía en sus posibilidades, todo acaba saliendo bien.