Por primera vez en sus nueve años en el club, Santiago Cañizares, renovado el pasado curso por dos temporadas, se ha encontrado a la vuelta de vacaciones con el fichaje de un portero dispuesto a discutirle su titularidad bajo palos. Antes, sólo Andrés Palop puso en aprietos al de Puertollano. El meta valenciano le arrebató el puesto por momentos, pero finalmente dejó Valencia desgastado por la polémica y emigró a Sevilla con hambre de minutos.
Este año ha llegado Timo Hildebrand con un cartel difícilmente superable: internacional con Alemania y campeón con el Stuttgart, donde ha superado el récord de imbatibilidad de la Bundesliga que poseía Oliver Kahn y ha situado el nuevo registro en 884 minutos. Los diez años que les separan -el alemán tiene 28, mientras que el español cumplirá 38 en diciembre- apuntaban a un relevo generacional. Además, Hildebrand ha llegado a Mestalla en el momento más dulce de su carrera, ya como segundo portero de la selección y con la intención de conquistar desde el primer momento la liga española -ha aprendido español a marchas forzadas para integrarse en una plantilla muy nacional-. Por ello, pese a la veteranía de Cañizares en el equipo, el español no partía como claro titular en las apuestas. «Como en todas las líneas, hay dos jugadores por puesto », repitió en más de una ocasión el entrenador. La titularidad, por tanto, se pelearía en la pretemporada.
Sin embargo, sólo un mes más tarde, pocos dudan ya que Cañizares partirá como titular ante el Villarreal el próximo domingo. Las estadísticas se alían con el veterano, ya que no ha encajado un solo tanto en los 225 minutos que ha disputado. Además, ya fue titular ante el Elfsborg, la primera decisión seria de Quique, que optó por confiar en la vieja guardia para un partido de tanta trascendencia. Por el contrario, Hildebrand no ha tenido suerte en su estreno y ha encajado todos los goles. Poco pudo hacer en la derrota ante el PSG (3-0), ya que los galos marcaron los tantos a puerta vacía. Sin embargo, los otros dos goles fueron en el partido presentación ante el Parma y el meta tuvo más oportunidades. El primero entró por el palo corto, mientras que en el segundo, obra de Morfeo de falta, hizo la estatua. Cinco goles en 270 minutos relegan al alemán al banquillo a la espera de una nueva oportunidad. De momento no hay debate, la sobriedad de Cañizares le ha ganado el primer pulso a la espectacularidad de Hildebrand.
martes, agosto 21, 2007
Cañizares gana el primer pulso (Levante-Emv)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada