martes, enero 09, 2007

Quique hace un alto en Getafe antes de lanzarse a por la Liga (Las Provincias)


El Valencia ya mete miedo allá donde va. Despidió 2006 con paso firme y ha empezado el nuevo año con la misma solvencia. En poco más de un mes, incluido el parón navideño, el equipo de Quique ha sabido revertir una situación negativa. En cuatro partidos. Sus duelos se cuentan por victorias. En el pasado, casi en el olvido, queda la pandemia de lesiones que descentró al grupo y sembró de dudas.

Ahora es otro Valencia. Un equipo decidido a recuperar el terreno perdido, que aparece a siete puntos del líder, Sevilla, y ya acecha los puestos de Champions League como primer objetivo. Pero no quiere detenerse ahí. Nunca ha sido conformista y además quedan demasiados puntos en juego y la diferencia de quienes le aventajan no parece insalvable, ni mucho menos. Aparte, el calendario inmediato es favorable, con el duelo frente al Levante, el sábado en Mestalla, y después la visita a Anoeta, para alcanzar el ecuador de la Liga.

El derbi con el Levante es lo que acapara la máxima atención. Ambos equipos llegan en diferente estado, aunque en este tipo de enfrentamientos esas circunstancias suelen obviarse porque surgen otros alicientes y motivaciones. Pero el Valencia está decidido a sentenciar. Quiere sumar los seis puntos que quedan hasta el final de la primera vuelta, para igualar las cifras del ejercicio anterior.

Sin embargo, antes de seguir en el torneo de la regularidad, que es el que más le gusta a Quique porque refleja el trabajo continuado, el equipo tiene que hacer un parada en Getafe. Mañana, a las 21.30 horas, en el Coliseum Alfonso Pérez, los blanquinegros se medirán al equipo de Bernd Schuster en el primer envite de los octavos de final de la Copa del Rey. Es otra competición que hace tilín al valencianismo, más aún cuando en los últimos años se ha resistido en forma de decepciones.

En Getafe, el Valencia tiene la oportunidad de dar un paso decisivo para resolver después en Mestalla, el próximo día 17, y meterse en los cuartos de final del torneo del KO. Llega en un gran momento de forma que debe hacer valer. Marcar un gol y mantener la portería a cero siempre es el objetivo, y más por ser el partido de ida de esta competición, que suele resolverse en el encuentro de vuelta en el que nunca se puede olvidar el valor doble de los goles en caso de empate.

El Valencia acude a Getafe a hacer valer su capacidad realizadora y su fortaleza defensiva. Un logro que empieza a preocupar a sus rivales, porque las cifras hacen temblar. Los de Quique acumulan cuatro triunfos consecutivos en las últimas jornadas y es esos partidos sólo ha encajado un gol, de penalti, mientras que han marcado nueve tantos.

Quique rebosa ilusión. Como sus jugadores. Es el fiel reflejo de la confianza que proporciona el trabajo. No había más ver al técnico el domingo, en Vila-real, y su expresión cuando Angulo hizo el gol que sería el de la victoria. Apretó el puño e hizo un gesto que denotaba satisfacción y alegría.

“Tenemos mucha ilusión por seguir avanzando”, ha declarado el entrenador valencianista, para quien el triunfo en El Madrigal sirvió para demostrar que su equipo “ha recuperado el estilo y las virtudes” que en las primeras semanas de la temporada le colocaron en los puestos de cabeza de la clasificación. La obligación ahora es refrendar la línea de actuación.