
Hay jugadores del Valencia a los que les gustaría competir ya el domingo. Así lo manifestó ayer tarde alguno de ellos, en un regreso a la actividad que se produjo con ganas, porque los últimos resultados han acompañado y porque la recuperación de lesionados sigue adelante. Si los aficionados arden en deseos de que vuelva la Liga, los futbolistas también lo quieren.
Quique Sánchez Flores es el primero en transmitir esas ganas, esos ánimos que fueron evidentes ayer entre los protagonistas. El entrenador no quiere dejar enfriar el motor del equipo y su único pensamiento se centra en que en el primer compromiso a afrontar, en Vila-real, la actitud y maneras sean las mismas de cuando se fueron. Apela al espíritu de Zaragoza para reanudar la Liga con otra victoria que dispare a su equipo hacia la cabeza de la clasificación.
Todos en perfecto estado físico
Nada más llegar los futbolistas a la Ciudad Deportiva, se sometieron a un test físico y a las pertinentes pruebas de lactato, actividades cuyos resultados serán indicativos del estado físico en que regresan los profesionales tras las cortas vacaciones navideñas.
La práctica totalidad de jugadores volvieron perfectamente, sin que ninguno de ellos presentara problema de ninguna clase, tampoco con el peso. La mayoría de ellos han realizado trabajo físico durante el paréntesis que ha sufrido la competición, de ahí el buen estado que presentaron.
Por lo que hace referencia a las ausencias, se dieron las de los lesionados de larga duración Edu y Regueiro, quienes se encuentran en sus respectivos países, todavía en la fase inicial de la recuperación de sus percances. Por el momento continuarán allí y tardarán todavía en regresar a Valencia.
Otro de los ausentes fue Roberto Fabián Ayala. El defensa argentino tiene permiso del club para reincorporarse el próximo día 2. Una vez en Valencia está previsto que se retomen las negociaciones con su representante para tratar de renovar su contrato, algo que, de producirse, no será tarea fácil debido a las desavenencias que surgieron el pasado verano cuando se iniciaron los contactos.
Ayala, que la temporada anterior había alcanzado un acuerdo verbal con el presidente Juan Soler para prolongar su compromiso por dos años –durante la estancia del equipo en Pamplona–, se sintió despreciado cuando Amedeo Carboni le trasladó más tarde otra oferta que nada tenía que ver con la inicial. El futbolista mostró su disgusto públicamente, tachando de mentirosos a los responsables valencianistas y manifestando que le valoraban más a 60 kilómetros de Valencia, en referencia al Villarreal, que pretende contratarlo.
Se puede llegar tarde con Ayala
Para el día de vuelta, el próximo martes, Ayala podría estar comprometido contractualmente con otro equipo, puesto que la reglamentación vigente así lo permite siempre que sea dentro de los seis meses previos a la fecha que expira el contrato, es decir, el 30 de junio.
Si esto sucediera, el Valencia llegaría tarde, se quedaría sin el zaguero internacional argentino y, además, no percibiría indemnización de ninguna clase por su marcha al no haber presentado una oferta de renovación ante la Liga de Fútbol Profesional.
La situación de Ayala es preocupante. El futbolista se marchó de vacaciones siendo inquilino del banquillo y se reincorporará al trabajo más tarde que el resto. Perdido el ritmo de competición y con el partido contra el Villarreal a la vuelta de la esquina, todo indica que seguirá en la suplencia, a pesar de la baja de David Navarro, que cumplirá un partido de sanción.
viernes, diciembre 29, 2006
El Valencia ya planea su escalada en la Liga (Las Provincias)
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